miércoles, 8 de noviembre de 2017

Campiña Sur de Badajoz y Sierra Norte de Sevilla.

Las tranquilas y sinuosas carreteras de estas dos comarcas, son un disfrute absoluto para los amantes de los extensos paisajes adehesados y los bosques de ribera.
La motivación es la Vía Verde de la Sierra Norte de Sevilla, para lo cual cambiamos el BackPacking por BikePacking, y nos montamos unos neumáticos lisos.
Salimos con una temperatura fresca, cuando no eran las diez de la mañana, desde El Real de la Jara (Sevilla) (km 0), y tomamos la calle Santa María, que nos facilita la llegada a Santa María de Nava (km 12,6), pequeña población extremeña en la cual paramos a desayunar. Ya vamos bien servidos de dehesa y arroyos.
Ahora, la BA-067 dirección Puebla del Maestre, población que soslayamos girando a la derecha dirección Fuente del Arco. El terreno es un constante sube y baja demoledor, más si cabe con la carga que llevamos encima. Pasamos por la puerta de la Mina la Jayona, que precisa concertar cita para visitarla… de todas formas no entra en nuestros planes ciclistas… hemos venido a otra cosa.
Por fin alcanzamos Fuente del Arco (km 48,6), y es buena hora para buscar donde comer, a base de producto extremeño. La Campiña Sur de Badajoz se nos acaba.
Ahora salimos por la A-433 hacia Guadalcanal (Sevilla) (Km 59,9), pero antes deberemos pagar el peaje del Puerto de Llerena. Llevamos muchos kilómetros de ascenso.
Siguiente paso: Alanís (km 71,2), precioso pueblo de la Sierra Norte, con un castillo que merece una visita. El entorno se vuelve más frondoso, y la carretera se adentra de lleno en el parque Natural… llegamos por fin a San Nicolás del Puerto, cansados, así que volvemos a parar unos minutos en el ciclo Bar junto al nacimiento del Hueznar (km 79,5). Un entorno incomparable. De aquí al Cerro del Hierro, por la Vía Verde (km 84,7).
La tarde y las luces doradas en este Monumento Natural, merecen el poco esfuerzo que nos cobra esta antigua vía minera, y ya había que buscar donde dormir, para continuar al día siguiente. Recorrimos la Vía Verde entera, y nos alojamos en la Estación de Cazalla (km 106). Un entorno precioso, junto al río, aunque un tramo se incendió el mes de agosto pasado. Nos dimos un paseo relajante por los alrededores, ya que no habíamos traído música para poder escuchar a Cactus, ese súper grupo de Hard Rock que nació en el ´69 y por el que han pasado músicos de primera división. Todavía, casi 50 años después, escuchamos a estos maestros y pensamos: ¿cómo es posible? Tan posible como haber rozado los 70 kms/h en nuestro tándem. Otra gozada.
Tras una larga y confortable noche (cambio de hora) salimos a pedalear a las 8:30… las manos heladas, el cuerpo titiritaba… apetecía subir y buscar el sol. Cazalla de la Sierra está en alto, por lo tanto, entramos pronto en calor. Atravesamos la población tras una breve parada en un bar (km 10,5), y buscamos la preciosa y tranquila carretera que nos conduce al embalse del Pintado (km 31,1), con poca agua como era de esperar. Al cruzarlo, comienza una subida que debe tener unos 13 kms… constante y por un entorno envidiable para el pedaleo. Antes de la una habíamos arribado a El Real de la Jara (km 60). Dos jornadas, 166kms, 2700m+. Sensacional y paisajísticamente hablando, un 10.

Saliendo de El Real de la Jara, las dehesas nos rodean.

Dejamos atrás la Sierra Norte y nos adentramos en la Comarca de Tentudía.

Santamaría de Nava.



Zona de largas subidas y rápidas bajadas.

Entrada a la Mina la Jayona.

Entramos de nuevo en provincia Sevillana.

Buena fuente para llenar bidones.

Castillo de Alanís.

San Nicolás del Puerto y su playa.

El nacimiento del Hueznar.

Monumento Natural Cerro del Hierro.

La Vía Verde. El entorno ideal para pasear en bici.

Al paso, nuevamente, por San Nicolás.

A la salida de Cazalla de la Sierra.

Estamos llegando al embalse.

Presa del embalse del Pintado.

Carretera sinuosa, frondosa, en ascenso... el paraíso ciclista.

... Y de nuevo El Real de la Jara. Dos días de pedaleo agradable.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Comarca de Tentudía en tándem. Ruta entre castaños.

Llevamos tres semanas de octubre y el calor no se quiere despegar de nuestras latitudes… pero sí que lo hacen algunas personas… esas personas que han sido imprescindibles en el avance del Rocanroll, acelerando el blues y rodeándose de otros músicos importantes de la escena de New Orleans, y que incluso pasaron por el trance de la diferenciación racial. Persona, que incluso sirvió de inspiración a los cuatro de Liverpool. De hecho, Lady Madonna era un homenaje al gran Fats Domino… “El Gordito”, que murió dos días después de esta fantástica ruta que llevamos a cabo al Sur de Badajoz.
El Club Ciclista Puerto Lobo, de Cabeza la Vaca, organizó este recorrido que discurre entre fincas de castaños, rebollos y pinares. Tremendas subidas, técnicas, difíciles… de hecho muchos las hacían caminando, y vertiginosas bajadas que ponían a prueba el equilibrio y la capacidad de trazada y frenada. Todo un reto, que en un principio estuvieron a punto de desaconsejarnos cuando les dijimos que íbamos en tándem.
Al final, no fuimos un tándem, sino tres. Se consiguió congregar a más de una centena de intrépidos “bicicleteros”, enamorados de la afición al pedal, de la naturaleza… y del compañerismo.
La mañana era fresca… aunque poco a poco se fue disipando el frío. El ambiente, jovial y confortable, incluso invitaba a pedalear cuesta arriba con alegría, sobre todo al inicio… aunque la apreciación fue, que estuvimos todo el día ascendiendo… ya que las bajadas son tan rápidas, que ni las notas.
Cabeza la Vaca, aparte de una rica gastronomía y unas gentes muy acogedoras, tiene, entre otras muchas más cosas, una almazara, Tentuoliva, que nos va a deleitar la mesa durante los próximos seis meses. Un placer para el paladar.
Hubo tramos con porcentajes que llegaban al 22. Fue un verdadero reto realizar el recorrido que nos prepararon, de tan sólo 40 kms, pero con más de 1150m de desnivel, en el cual, sólo una vez tuvimos que poner pie al suelo. Un 26% de rampa con piedras y chavales parados en medio, fue imposible de pasar a lomos del tándem.
Sincronizar el movimiento en un sendero estrecho, de bajada, con escalones, piedra suelta, cruzando un arroyo… fue una verdadera prueba de equilibrio. Una gozada.
Hemos descubierto, que por aparatoso que parezca, el tándem es capaz de bajar por vericuetos que ni nos imaginábamos, y que sabiendo gestionar los desarrollos y la coordinación, se puede subir casi cualquier cosa.
Esta ruta nos ha enriquecido mucho, gastronómica, cultural y técnicamente hablando. Ha propiciado que la confianza en el tándem haya aumentado.
Si no te gusta la bici, que también es muy normal, en Cabeza la Vaca se organizan rutas de senderismo entre castaños, fáciles de llevar a cabo, con una buena oferta gastronómica y un entorno inigualable. Atentos para el año próximo.

Se da la salida y nosotros con la charla, mirando hacia atrás.





Una de las rampas más duras.


Parada para reunificar. Cerca del Monasterio.

Avituallamiento a cargo de la organización.


Entrada a Cabeza la Vaca.

Plaza del Rollo (s. XVI)



jueves, 26 de octubre de 2017

Sierra de la Hidalga y Puerto de los Pilones

A mitad de camino, aproximadamente, entre Ronda y el pico Torrecilla, tenemos una sugerente sierra caliza, formada por torcales en sus contrafuertes, que se yergue como una formidable atalaya, y en la cual estuvimos antes del verano, mezclando modalidades de avance: El tándem y la caminata.
Mi hermano había planeado una salida por Sierra de las Nieves, y me avisó la tarde antes. La propuesta era muy interesante: salir desde Ronda y llegar al Puerto de los Pilones.
Un breve pedaleo por Ronda, y por el camino Los Tejares vamos buscando el río Guadalevín. Lo cruzaremos dos veces, hasta dar con el cortijo de Meleguetín, una vez abandonamos el Camino de los Pescadores. Es un sube y baja constante, con suelo algo roto.
Aquí ya hemos empezado a ascender sin pausa, hasta llegar a las antenas de Sierra Hidalga, por el Puerto de las Ventanas. Son fincas privadas, y lo normal es que no nos dejen pasar.
El camino del Espinarejo es interesante… lo bajamos a una velocidad de vértigo, casi contemplando con el rabillo del ojo los enormes torcales que nos rodean… Pasamos por el Cortijo del Sabinal Alto, y nos recuerdan que se trata de una finca privada, y que no se puede pasar.
Aquí comienza una subida que nos llevará hasta el área recreativa de los Quejigales, donde llenamos de agua nuestros bidones. Hace frío… continuamos ascendiendo… la subida al Puerto de los Pilones nunca la había hecho, y he de reconocer su belleza y su dureza. La bajada, de vértigo…
El camping Conejeras lo alcanzamos en un momento, pues el Puerto del Hombre también deja que la gravedad haga de las suyas, y aquí giramos a la derecha, para tomar el camino de las Cabanillas y cruzar el cortijo Manaderos. El camino se estrecha hasta tener que caminar un rato. Nos sorprenden dos buenas rampas de subida, de las de plato chico y todo lo que tengas detrás. Pasamos una fuente hermosa, pero no tenemos necesidad de parar. Llegamos al mismo camino que traíamos esta mañana, el de los Pescadores, y volvemos a meternos en finca privada, pero con paso permitido si vas por la cañada. Esta zona, preciosa para el pedaleo, nos devuelve a Ronda, finalizando un recorrido de 61 kms, con grandes subidas, de hecho, se alcanzan los 1800m de desnivel.
Ha sido otra forma grata de disfrutar Sierra de las Nieves. Hay pocas imágenes… cuando se va en bici la filosofía es otra… no se puede parar a hacer fotos. Lo importante es disfrutar, como lo hacíamos desde pequeños con la música de AC/DC, la de los hermanos Young, Malcom y Angus, que acaban de perder a su hermano George, músico y productor, responsable del sonido de la banda australiana de referencia.

La muerte siempre anda acechando.

Primera cancela, en plena subida. Ronda al fondo.

Ascenso al Puerto de las Ventanas. Muy pedregoso, con curvas hormigonadas.

Encumbrando Las Ventanas.

Las dichosas antenas.

Sierra Hidalga a la izquierda.

Junto a torcales. Peñón de Enamorados al fondo.

Cortijo abandonado del Espinarejo.

Alcaparraín                           Sierra Prieta       Peñón de Ronda.

Volando voy...

Hasta otra cancela.

Piñones grandes durante todo el día.

Los Tajos del Canalizo al fondo.

Antena y caseta forestal de Los Pilones.

El Torrecilla cubierto por momentos.

Seguimos abriendo cancelas a nuestro paso.

El paso más estrecho del día.

Ya vemos Ronda... pero quedan sorpresas, todavía.