jueves, 14 de septiembre de 2017

Le Point de Vue (2338m). Mirador del glaciar de Argentière.

Si tomamos el bus nº2, desde Chamonix, hasta la estación de telecabina Les Grands Montets, a la entrada de Argentière, ya en el mismo aparcamiento encontramos reseñas que nos marcan la dirección a este mirador, y empezamos a caminar dejando el edificio de la estación a nuestra derecha, justo hacia la escarpadísima pista de esquí.
Es la zona del Petit Balcón Nord, la vertiente opuesta a las Aiguilles Rouges. También disponemos de remonte, de hecho, hay una opción que es subir hasta la estación superior de Grands Montets, y bajar por todo el glaciar hasta la estación Croix de Lognan. Por ejemplo.
Caminando por la pista, paralelos en todo momento al torrente de Les Aillires, que tributa al río Arve, llegamos a la estación intermedia antes nombrada, donde seguiremos las indicaciones al Point de Vue Sud. Vemos cerca el Chalet de Lognan, que ondea una bandera pirata. Conforme llegamos a la cascada de hielo del frente del glaciar, notamos el frescor, y nos vamos emocionando plenamente. Los seracs de hielo nos dejarán boquiabiertos por unos instantes… estamos ante uno de los glaciares más espectaculares de Alpes… nace a 3000m de altitud, y hace apenas 2 siglos llegaba al pueblo que le da nombre, a unos 1200m de altitud. Hoy, está bastante más alto, y a este ritmo…
Toda esta cantidad de agua, atraviesa Chamonix y acaba en el Ródano.
Ahora dejaremos caer a una banda sevillana, The Milkyway Express. Sonido blues-rock creado en Andalucía, y aunque las altas temperaturas del sur hispano no parecen tener nada que ver con la de esta zona alpina… en el fondo, están relacionadas. A mitad del día en los valles, el mercurio supera los 33 grados… casi a diario… además, el torrente glaciar, también es blanquecino.
Una vez habremos disfrutado de las vistas de la Aiguille de Chardonnet, al otro lado del majestuoso hielo, podemos emprender el camino de ascenso, ya que el Point de Vue Sud, nos ofrece el frente glaciar, pero el mirador superior, nos ofrece incluso la posibilidad de pasar de la roca al hielo.
Estas formaciones están vivas, y en constante movimiento… es normal estar escuchando crujidos y golpes durante todo el tiempo que permanezcamos en las proximidades del glaciar. Forma parte del espectáculo.
En la superficie del hielo, hay depositado una gran cantidad de mineral, por lo tanto, incluso en zapatilla, nos podemos atrever a caminar por esta magnífica autopista glaciar, aunque no es aconsejable.
Esta ruta es larga, pero se puede acortar usando remonte. Una vez en la estación La Croix de Lognan, seguiremos las indicaciones hacia el Chalet de la Pendant, donde tendremos dos opciones… nosotros tomamos la de la derecha, y empezamos a bajar a través de un bosque formidable. No estamos acostumbrados a bosques de esta magnitud, la verdad. Alpes es un paraíso a cada paso.

Nuestro camino desciende con rapidez hacia Le Lavancher, que es la referencia que tenemos en la guía… pero vemos una indicación que sale hacia Les Tines…, así que improvisamos y la seguimos sin dudarlo, para terminar la caminata en la estación de tren. Aquí volvimos a tomar el bus de vuelta a Chamonix. Este valle está muy bien acondicionado y señalizado… se puede ir variando sobre la marcha, y el autobús es la mejor opción.

En el aparcamiento de Les Grands Montets.

Por la pista de esquí.


Un gran balcón en Croix de Lognan, la estación intermedia.
 
Arribando al Point de Vue Sud.

El frente del glaciar de Argentière es impresionante.


El "pájaro" se ve pequeño.


Por aquí ha pasado el "marmolista"...

El espectacular avance del hielo sobre la roca.


Enormes grietas por las que circula bastante agua.

Al fondo, las Aiguilles Rouges... donde estuvimos la jornada anterior.


Es hielo vivo... y no lo parece.

Una autopista glaciar en toda regla. A diestro...

... Y a siniestro.

Bajando de Croix de Lognan.


¿El bosque no nos deja ver los árboles?... o eso dicen.

Y la estación de tren... fin de ruta.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Chamonix-Planpraz-Le Brévent-Bel Lachat-Chamonix

Hoy vamos con la propuesta de caminar por el lugar que fue cuna del Alpinismo: Chamonix. La Reserva Natural de las Aiguilles Rouges la encontramos en la vertiente opuesta al macizo del Mont Blanc, y es un verdadero paraíso tanto para caminar como para correr. Nos moveremos por diferentes pisos de vegetación: el Montano y el Sub-alpino, aunque en la parte más alta, rozaremos el Alpino, ya que este comienza a partir de 2300m.
Para moverse por el valle, no hace falta ir en coche, simplemente tendremos que pedir en la recepción la “Carte d´Hôte”, y que nos la sellen. Con esto, nos podremos mover desde Les Houches hasta Argentière (línea 2), de forma gratuita. Una verdadera apuesta para evitar el uso del automóvil.
La ascensión comienza junto al telecabina de Brévent, aunque realmente, ya venimos ascendiendo desde hace rato. Como salimos temprano, y el valle tiene grandes montañas al Este, tardaríamos en ver salir el sol. El camino está perfectamente indicado, no es necesario ni gps, ni plano, aunque una guía, como en nuestro caso, es recomendable.
Estamos en el Petit Balcon Sud, el zigzagueo comienza a acentuarse por un frondoso y húmedo bosque de coníferas, que en unas 3 horas nos dejará en la estación Planpraz, a 2000m de altitud… y Chamonix se encuentra a 1040m. Ya hemos hecho la primera parte; muchos usan remonte mecánico hasta Planpraz …
A partir de aquí, desaparece la foresta y el ambiente cambia radicalmente… las vistas se incrementan… tomamos el camino de la derecha, no la pista de esquí, y rodearemos hacia la vertiente Norte del macizo de las Agujas Rojas, pasando por un hermoso collado, el Col du Brévent. Este tramo pertenece al TMB, y es mucho más tranquilo y emocionante.
En un rato, llegaremos a un paso más escarpado, equipado con pasamanos y escaleras. No es nada difícil, ni requiere el uso de material de escalada. Desde aquí nos queda muy poco para alcanzar los 2525m que nos ofrece esta desvirtuada y masificada cumbre, aunque eso no nos debe afectar psicológicamente… cada uno asciende como puede a una montaña. La mayoría de las personas que suben, utilizan la ayuda mecánica, o bien para bajar, o bien para subir, ya que el desnivel supera los 1600m… pero nos parece más atractivo caminar y descubrir el interior…  ya habrá tiempo de usar remontes.
En la cima, hay un refugio y una mesa de mármol negro muy interesante de observar.
Bajaremos por la vertiente que cae al Lac du Brévent, siguiendo el trazado del Gran Balcón Sur, por el cual discurre el TMB, tras haber gozado de la vista del Mont Blanc, y pasaremos por el refugio Bel-Lachat, visible desde Chamonix… perfecto para pernoctar.
A la vuelta, ya hacía calor… pero una vez que el trazado se introduce de nuevo en la foresta… la cosa vuelve a ponerse interesante.
Habría que matizar, que en ningún momento te sientes un extraño cuando caminas, tanto por las calles de Chamonix, como por el entramado de senderos que recorren las laderas de sus montañas. Es un lugar que invita a ser descubierto… no es para nada inhóspito, sino todo lo contrario… es muy acogedor. Desde luego, no van a volver a transcurrir 9 años hasta la siguiente visita.
“Ahora soy Mejor…” (Fuego. El Mató a Un Policía Motorizado)

¿Izquierda o derecha? Ambos caminos nos invitan a Le Brévent.

Las primeras luces alumbran la Aiguille du Midi y el Dôme du Goûter (4304m).

El bosque es realmente tupido y escarpado.


Setas en agosto. Una prueba de que Alpes es un paraíso.

El remonte que une Planpraz y Le Brévent.

La estación de Planpraz, ya ha sido superada. Mont Blanc sigue cubierto.

El camino es espectacular. Muy cómodo.

Chamonix, el Túnel del Mont Blanc, el Glaciar de Bossons... seguimos ascendiendo.

El Collado de Brévent, un balcón sublime.

La cumbre la tenemos cerca.

En esta zona, el camino es realmente bello.

Unos tramos de escalera, y ya veremos la cima.

Chamonix, visto desde la estación Brévent.

Preciosa mesa para tomar un té.

Ahora, improvisamos hacia Bel Lachat. Aquí no hay pérdida, sólo hay que tener ganas de caminar.

El Lac du Brévent, una joya alpina que todo montañero debe contemplar alguna vez.
  
La verdad es que por algo lo llaman Gran Balcón Sur.

¿Que vamos a añadir a este espectacular camino?... sólo podemos añadir unos pasos.

Estampas alpinas de gran belleza.

Precioso enclave para el refugio Bel Lachat.

De nuevo a la sombra, en un par de horas de bajada estaremos en Chamonix.

En el Collado de Planpraz.

A sólo unos metros del Brévent.

Nuestro papelito preparado... aunque no hacía falta.

viernes, 1 de septiembre de 2017

El Estany de L´Estanyó (2340m).

Una vez llegamos al refugio guardado de Borda de Sorteny, no tenía muchas ganas de hacer una cumbre, más que nada, prefería relajarme de la caminata del día anterior, así que, decidimos separarnos, Fran cogió el camino de la izquierda que te conduce al pico de la Serrera; y yo me dirigí hacía una senda que sale a mano derecha que va buscando el río Estanyó.
Una vez lo cruzo sigo caminando por una pradera frondosa, que en breve se adentra en un bosque que poco a poco va adquiriendo pendiente, y sigue exigente hasta salir del bosque.
Una vez se sale del bosque te adentras en una llanura de pastos alpinos que es recorrida por diferentes torrentes que aportan agua hasta el río Estanyó y vamos alcanzando altura. El sendero va zigzagueando por el margen izquierdo del río, en una suave pendiente, hasta que llegas a un puente; lo cruzas y nos deja en su margen derecha para llegar a este fantástico lago, situado a 2340m.
En su parte alta se contempla el pico de Estanyó, de 2915m, el segundo más alto de Andorra. Desde este punto tienes un raudal de posibilidades de unir diferentes rutas.
Las vistas desde el lago, de todo el valle, son espectaculares, su orografía es de origen cuaternario, que se complementa con multitud de lagos glaciares. Su geología rica en minerales como el hierro, cobre y pizarras, le da un colorido espectacular al lugar. Pero en lo qué es más rico y sorprendente este Parque Natural es la gran variedad de especies vegetales que aloja, muchas de ellas endémicas, que han sabido mostrar en un Jardín Botánico, que se puede visitar a la subida, muy ilustrativo, dividido por hábitat y muy didáctico para las personar que acedan en familia.
Podemos decir que en este enclave se congrega una de las ascensiones más asequibles de todo el Pirineo. No son tres miles, pero rozan esa mítica cota que ansían todos los amantes del pirineismo. A veces, nos dejamos llevar por esa cifra y nos estamos perdiendo grandes posibilidades y ascensiones muy gratificantes, sin duda, un buen lugar para iniciarse en el pirineismo (si es correcto acuñar este término). Esta cordillera hay que ir ascendiéndola poco a poco, es como querer iniciarse en los clásicos de la ópera, primero tienes que empezar escuchando a Sonia Terol, que ha sabido transformar arias de la ópera en canciones pop e incluso se ha atrevido a fusionar los clásicos de la lírica con el jazz, todo un lujo.