martes, 17 de enero de 2017

Vértice Geodésico de la Sierra del Caíllo (1395m)

El sábado 14, el viento en la sierra de Grazalema era bastante desagradable… aun así, vimos gente caminando… y corriendo.
Desde Benaocaz, nuestra propuesta fue subir al Caíllo, por la Fuente del Tejar, Casa Fardela, Navazuelos, Navazo Hondo, Navazo Alto… un paseo muy agradable y recomendable.
El VG del Caíllo, viste los colores de la bandera andaluza… pero, ¿ha estado siempre así?  Muchos sabemos que no. Por su hormigonado poste ha pasado varias veces la brocha: bandera Republicana, Española, Andaluza…
Fue a principios de 2005, cuando se decidió pintar el cilindro con los colores republicanos. Primero se pintó la parte alta de rojo… en 2004, y se tardó un tiempo en vestir la de abajo.
Poco antes, el VG del Reloj, aparecía pintado con los colores de Andalucía, tras unos meses con sólo la parte alta pintada de verde.
El Caíllo, sufre en su Vértice una batalla de colores, pues de cuando en cuando, se pinta la parte baja de rojo, y al tiempo, vuelve de violeta. Hasta qué a finales de 2010, alguien se cansó de tanta controversia, y lo pintaron entero de gris, pero poco duró aquel decorado insípido y lo volvieron a vestir con los tres colores del inicio de toda esta historia.
¿Por qué la tricolor? Pues fácil: desde allí se presiden los Llanos del Republicano. Más que nada, aquello fue lo que motivó su decoración.
Ese mismo año, Ana Popovic grabaría con su banda un concierto en directo, en Amsterdam, que debería ser escuchado por todo aquel que se precie amante de la buena música. Hay cosas que se quedan grabadas para siempre, provocando un cambio en la vida. Ese cambio, no tardaría en llegar al VG del Caíllo, cuando los topógrafos del IGN, en 2007, nombran en la ficha oficial número 105031 a este poste como Navazo Alto (nombre histórico) o Pico de La Bandera.
El del Reloj, cayó fulminado por un rayo en 2009.

Hay dos vértices más, decorados como banderas: Castellanas y Sierrezuela III. Que sepamos.


















domingo, 8 de enero de 2017

Vivac de Villavientos (3060m)

Salimos de casa un 5 de enero, a las 5:50, y una espesa niebla se cierne sobre la Bahía de Cádiz… apenas se ve el final de una calle con nombre de poeta onubense.
La carretera a esas horas, y con esa visibilidad, encierra infinidad de peligros… en la mayoría de los casos, creados por los miles de conductores negligentes que se atreven a jugar con la vida de los demás.
Lo más desagradable de la afición montañera es, precisamente, no vivir a los pies de un sistema montañoso… y tener que usar la carretera.
Antes de las diez y media, estábamos caminando hacia el collado del Veleta, o de la Carigüela, habiendo dejado el coche estacionado en una Hoya de la Mora que cada vez está más difícil por culpa de decisiones unilaterales, que no respetan la necesidad y el derecho al ocio (que no todo tiene porque ser negocio) de los ciudadanos.
En realidad, esos son los peligros e inconvenientes de la montaña, una vez adentrados en la cara Sur de Sierra Nevada, ya no hay porque temer a nada… sólo a una nieve mezcla entre paposa, costra y polvo (según orientación), que puede hacer que un recorrido se dilate en el tiempo en más del doble de lo normal… y que las fuerzas se mermen más del doble de lo normal, también.
Nadie… una vez alejados de la Carigüela, no vimos a nadie. Arribamos a Villavientos al ocaso (como si lo hubiésemos medido), cenamos, derretimos nieve para poder beber y desayunar, y la noche de reyes fue estupenda… pasamos un poco de calor y todo, en un refugio que no subió de 1,5 grados.
La mañana fue gélida y preciosa… todo un regalo de verdad… un regalo de la naturaleza que compensa en cierta manera el llevar un año sin Bowie. Nosotros también fuimos Héroes por un Día.


Los Tajos de la Virgen.

Almorzando en la Carigüela, contemplano el mar.

Cabecera del río Veleta.

Los vasares del Veleta.


Paso de los Machos.

Paso de los Machos.

Mirador del Lobo.

Raspones de río Seco.

Crestones de río Seco.

Veleta y los Machos.

Arribando a Villavientos.


Puntal de laguna Larga.

Laguna de la Caldera y refugio casi enterrado.

Puntal de Loma Pelada.



Cabecera de río Seco.

Dejando atrás el Portillón de los Crestones.