martes, 6 de junio de 2017

Vivac a 1918m

Como siempre, la montaña llama a la puerta de casa. Es hora de empacar y viajar; cargar y caminar; montar y dormir.
Llegar a la cumbre del Torrecilla a las 23:45 y encontrarte la tienda montada… no tiene precio. La ausencia de viento y una temperatura fresca, acompañada de la media luna y la ausencia de luz frontal en todo el recorrido, convertían el momento en algo casi mágico. Las luces de las poblaciones, lejanas, nos rodean y entusiasman.
Resulta casi vertiginoso asomarse al vacío de la oscuridad a media noche. Esta experiencia toca hueso… To The Bone… ese es el nuevo trabajo del que fuera líder de los magníficos Porcupine Tree. Steven Wilson se afianza como referencia del rock progresivo y como parte imprescindible de nuestra música.
El suave amanecer y sus tonos anaranjados, en montaña, multiplican sus efectos debido al relieve y la diversidad. Calentar el desayuno con los primeros rayos de sol y observar cómo se van apagando esos pueblos, es la mejor manera de comenzar un día.
El final de la primavera viste del verde más intenso todo el Parque Sierra de las Nieves, y ahí estamos para disfrutarlo. Posiblemente, la temporada de conejos, ha finalizado.

Hay quien nos dice que no nos perdemos una… y claro, ¿para que te la vas a perder?


El pinar está precioso en esta época.

El ocaso nos sorprende en la Cañada del Cuerno.

23:50, arribamos a cumbre.

Vistas de Málaga.

Sierras Prieta y Cabrilla
Poco a poco aparece la sombra.

Los tres en la cima

El emplazamiento justo. Girabas la cabeza y te dabas con la piedra.

El mejor desayuno de la semana.

El cono de sombra y la Alcazaba iluminada.

Los quejigos están frondosos y lustrosos.

Este ya terminó su ciclo.

Nuestra cumbre al fondo.

Arribando a Pilones.

jueves, 1 de junio de 2017

El caballo, como el Peñón: Grande.

No vamos ni a describir ni a contar nada nuevo, ya que este maldito peñón lo hemos escalado varias veces. La última vez, en 2015, y está por el blog.
Si es cierto que la escalada, cada vez la practico menos… por hache o por be. Pero es una de las actividades más emocionantes por lo variado de su progresión, interesantes desde el espejo de lo físico, ya que se trabajan todos los músculos… enriquecedora, si la pasamos por el tamiz de la técnica, ya que se aprende muchísimo sobre aspectos que te pueden ayudar en lo cotidiano… y por supuesto fraternal, ya que el grado de responsabilidad y cariño que se adquiere sobre quien va atado al otro extremo de las cuerdas, es único.
El año en que yo nací, el Papa Pablo VI hizo alguna declaración sobre los anticonceptivos, y en ese momento, nacía una banda de Rock alemana, que se llamó Birth Control. Hay un disco de 1971 que es buenísimo, se llama Operation, y las guitarras son tremendas. Se merece una escucha, tanto si te gusta la música, como si lo tuyo es la escalada.
Esta vez no hay fotos de la progresión, ya que cuanto menos peso llevemos, mejor… que la quincalla ya aporta lo suyo.






jueves, 25 de mayo de 2017

El Carramolo del Queso (1324m) y Sierra Hidalga (1505m).

El concepto de Rock tal como lo conocemos hoy día, no vino acompañado de ese estilo musical allá por el año 66… en aquella época se le llamaba Beat, música moderna, ligera… El Rock Progresivo, nació de aquellos músicos de conservatorio, buenísimos, y que tenían otras inquietudes alejadas de aquel ritmo que estaba tan de moda. Al principio costó trabajo digerirlo por la mayoría de melómanos… y aun hoy día es un estilo muy minoritario. La experimentación y capacidad de los grupos de Rock Sinfónico o Progresivo, es seguramente la mayor de cuantos estilos musicales conviven entre las ondas hertzianas. Hay que innovar para no morir. Una de esas bandas fue The Nice, que hicieron una versión preciosa de América, de Leonard Bernstein, banda sonora de West Side Story.
Plantear una ascensión siempre lleva un trabajo de búsqueda en planos, para intentar hacer la aproximación lo más romántica posible, de hecho, el montañismo y el romanticismo siempre van de la mano… hay que innovar... o morir. Por este motivo, proponemos hacer la aproximación en bicicleta y la ascensión a pie.
Estas cimas están muy cerca una de otra, y es factible ascender ambas para no dejar “coja” la excursión. Además, La Hidalga está en terreno privado, y si entramos por Quejigales podemos tener dificultades de acceso.
Aparcamos el coche en el recinto ferial de Ronda y empezamos pedaleando por el inicio del trazado de los 101, el Camino de Ronda a Yunquera, que forma parte de La Gran Senda de Málaga o GR-249. El trazado es muy cómodo hasta el cortijo del Lancero. A partir de ahí, a plato chico iremos avanzando despacio y sin bajar del tándem hasta casi coronar el Puerto de Lifa, luchando con el equilibrio, ya que hay mucha piedra suelta y regueros traicioneros. Vemos un camino privado a la derecha, que nos dejará en la base del Carramolo del Queso. Llevamos menos de 10 kms, y es hora de aparcar el tándem, cambiarnos de calzado, y ascender a ese redondeado y precioso promontorio calizo. Esta zona es muy poco transitada, por no decir nada, por lo que estaremos tranquilos de que nadie se va a llevar la bici.
Pondremos rumbo Este-Noreste, y en un momento veremos la cumbre de nuestro primer objetivo, tras haber cruzado una gran malla cinegética (hay una puerta). Es una zona kárstica y con algunas veredas de animales, por lo tanto, se circula bien en zapatilla, incluso el terreno invita a correr.
Desde su cima tenemos muy cerca el cortijo de Lifa, y unas vistas preciosas del Peñón de Ronda, entre otros enclaves.
Aquí nos sentamos un rato, y nos sentimos extraños vestidos de ciclistas. Merece la pena respirar este aire durante unos momentos y contemplar el recorrido que se nos ofrece hasta La Hidalga. Trazamos recto hacia su base, una vez descendemos de esta maravillosa cumbre.
Hay que saltar un alambrado, llegando a la base de La Hidalga, pero es bajo, y con ayuda de unas piedras para no dañar la instalación, se hace sin problemas. La zona alta es una acumulación de rocas cuadradas, a modo de terrazas… fácil de trepar en zapatilla. Alcanzamos la cumbre, de 1505m, y las vistas de las Nortes de Sierra de las Nieves son preciosas y muy descriptivas.
El Carramolo ahora se antoja lejano… el tándem… a saber. También se ve Cancho de Almola, donde estuvimos la semana anterior, y las antenas junto al puerto de las Ventanas. Vemos pequeños y atractivos torcales por la zona.
Al regreso, tras una bajada que obligó a calentar discos, nos desviamos hacia el Pilar de Coca, que es una típica ruta circular que se hace por las cañadas rondeñas, y con poco desnivel.

Resumiendo, un acierto el haber diseñado una caminata, combinada con un poco de pedaleo.


Cancho de Almola


Carril del Puerto de Lifa

Al fondo Sierra Hidalga, nosotros hacia el Carramolo

Cumbre del Carramolo del Queso

Sierra Hidalga a la izquierda desde el Carramolo del Queso, al fondo Ronda

Un poquito de TR hacia la Hidalga

Enamorados, Cerro Alto y la antenas de Pilones

Ascendiendo a Sierra Hidalga.

Ronda, y el carril de inicio de nuestra ruta.

Últimos pasos hacia la cumbre y el carril que viene de Quejigales por debajo

Las antenas del Puerto la Ventana

VG de Sierra Hidalga



Peñón de Ronda



Último vistazo de Sierra Hidalga desde el valle.