martes, 20 de septiembre de 2016

Faro del Caballo

Este faro se encuentra en el Monte Buciero, en un acantilado, en la población santanderina de Santoña. Este entorno protegido, recibe el nombre de Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.
A Santoña podemos llegar en barco desde Laredo, haciendo la excursión todavía más atractiva, o por carretera.
Al final del paseo marítimo, bajo el fuerte de San Martín, comienza nuestro camino. Subimos a la parte alta del fuerte, y seguimos por un tramo asfaltado hasta entrar en un amplio y ciclable camino que asciende muy próximo al acantilado.
Las vistas de la Bahía de Santoña, la ría de Treto y Laredo, van mejorando a cada paso. Alcanzaremos un puerto, y comenzaremos a bajar, hasta llegar a una indicación que nos invita a bajar al Faro del Caballo, a través de una escalera con 763 peldaños.
El paraje es espectacular, tanto para caminar como para la bicicleta… y por supuesto, es de los mejores rincones que hemos conocido para practicar kayak. La transparencia del agua convierte la zona en un paraíso para el buceo.
El sendero se puede continuar hacia la playa de Berria, cerrando una bonita circular que nosotros omitimos, pues ya hacía calor.
Sin duda, un enclave encantador y recomendable en el que se une el mar con la montaña.















domingo, 11 de septiembre de 2016

Ascensión a la Mesa de los Tres Reyes (2444m), Máxima elevación Navarra.

Con toda seguridad, la leyenda que recae sobre esta ansiada cumbre, carezca de veracidad. Los monarcas de los tres reinos que allí convergían (Navarra, Aragón y Bearne), no creemos que ascendieran hasta allí para debatir… esa afición alpinística, seguro que no les corría por su azulada sangre.
El topónimo Mesa, no corresponde por lo tanto a ningún tipo de mobiliario, si no a que la forma chata de esa elevación, nos puede recordar a ese fenomenal objeto de reunión.
De todas formas, los tres reinos convergen en la cima llamada Mesa de los Tres Reyes, de 2421m, pero nosotros no ascendimos tal cumbre, y nos conformamos con un matinal paseo por la montaña, con meta en el mismo punto de inicio, el refugio de Linza, y habiendo pasado por el Pico de los Tres Reyes, de 2444m, que aunque no es convergencia de tres términos administrativos, si que resulta ser la máxima elevación de la comunidad Foral de Navarra… y dicho sea de paso, y sin ánimo de desprestigiar, ascendimos todo el rato por tierras aragonesas, a través del Valle de Zuriza.
Para llegar al refugio de Linza, debemos entrar por Ansó, de obligada visita, pues tiene el galardón de Pueblo Más Bonito de España. Un recorrido espectacular por Zuriza, nos lleva hasta el mencionado refugio, donde tenemos amplio aparcamiento para pernoctar en caravana o en refugio de montaña.
El camino comienza, si nos situamos mirando la puerta del refugio, justo a nuestra derecha.
Eran las 5:45, y en total oscuridad, estuvimos un rato buscando por donde comenzaba el camino… hasta que vimos un paso con las marcas de GR. (1330m)
Es escarpado desde el comienzo, y transitamos por una evidente vereda de montaña, por zona de pastos… poco a poco, en el horizonte iba apareciendo una luz tímida que dibujaba la silueta de las montañas… es un placer ver amanecer ya metidos en faena, y sólo el montañismo te ofrece esa posibilidad con garantías de felicidad.
Ganamos el Collado de Linza (1936m) y tomamos un descanso para reponer fuerzas y contemplar la primera visión de nuestro objetivo, que todavía se antoja bastante lejano.
Ahora descendemos a la Hoya de la Solana, y seguiremos la indicación que nos encontraremos en esa zona. El Petrechema lo tenemos a nuestra derecha, según avanzamos.
Vamos acercando nuestros pasos a un gigantesco lapiaz, de libro. Pocos lapiaces tan descriptivos hemos visto. Lo cruzaremos, y nos meteremos de lleno en una hermosa y ascendente vaguada… vamos hacia un enorme caos rocoso que ha propiciado deterioros en la senda, pero gracias a los hitos, no tendremos pérdida.
Una manada de sarrios cruza por encima de nosotros, entramos en un nevero, que todavía adorna y mantiene fresca la montaña a finales de julio, y nos acercamos a la base del pico, donde dejamos los bastones.
Ahora se nos ofrecen dos opciones, bueno, tres, pues nos podemos dar la vuelta aquí mismo, que no está mal, ya que a partir de aquí hay alguna dificultad… pero, ¿qué sería de la montaña sin esa motivación? No queremos montañas fáciles…
Superada alguna chimenea y pasos expuestos, alcanzamos la cresta final.
En la cumbre tenemos, a parte de una excepcional vista de Infiernos, Midi d´Ossau… una réplica en acero del Castillo de Javier, una estatua de Francisco de Javier, patrón de los Navarros y Navarras, un recuerdo a Iñaki… y una gran pregunta: De los Tres Reyes, ¿con cual nos quedamos?  El hecho de elegir a uno no tiene porque restar importancia o reconocimiento a los otros dos, pero siempre habrá uno que te conmueva más que otro.
En mi caso, de los Tres Reyes, me quedo con Freddie… pero como se ha dicho, esto no quiere decir que no me emocione Albert o Riley Ben.
La mañana era excepcional, a las diez hicimos cumbre… una cumbre emotiva, por ser la última de un gran periplo veraniego. 6 ascensiones, 6 máximas elevaciones provinciales, 6 techos para Tres Reyes: Albert King, B.B. King y Freddie King.



Collado de Linza (1936m).
Algunos pinos uncinata.

Entrando al lapiaz.

Bajo la pared del Budoguía.

Sarrios en la arista.
La gran depresión que nos separa del Petrachema.

Aproximación al pico de los Tres Reyes.
Ascenso final a la Mesa.
Solitaria cumbre de los Tres Reyes.
Último peldaño.

Francisco de Javier con una bufanda andaluza.
Réplica del castillo de Javier.
Última ascensión del periplo y último papel que llevábamos en la mochila.
Mar de nubes en la vertiente gala.
Midi d´Ossau.
Destrepando.

Petrachema.
Dejando atrás el pico de los Tres Reyes. 


Hoya de la Solana.
Reto conseguido.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Aitxuri (1551m) (Máxima elevación de Guipúzcoa y de Euskadi), Aketegi (1548m) y Aitzkorri (1523m) Desde Arantzazu.

Esta ascensión reúne todas las facetas atractivas de una gran montaña, como son, un buen bosque, agua abundante, una arista aérea, perspectivas increíbles, un lugar de culto, y un gran ambiente montañero.
Además, debemos llevar dinero, pues es obligado comprar un queso de oveja con denominación de origen Idiazabal. Sería un craso error bajar de esta montaña sin un queso en la mochila.
A poco más de las 8 de la mañana, se respiraba tranquilidad en los alrededores del santuario de Arantzazu, enclave paradisíaco situado cerca de Oñate. Solo unos acordes y la voz de Santi Bálmez, de Love Of Lesbian, se atrevían a interrumpir tímidamente la paz de ese lugar mientras nos atábamos las botas, Bajo el Volcán.
El día ofrecía poca visibilidad, al igual que la mañana anterior, y los primeros e inclinados pasos discurren a través de una senda increíblemente hermosa, señalizada desde el comienzo con pintura amarilla, invitando a “Urbia-Aizkorri”, y sin pérdida… inmersos en un hayedo espectacular, que resta bastante dureza al camino, pues la pendiente se escribe con mayúsculas en esta ascensión.
Casi sin darnos cuenta… bueno, es un decir, arribamos a la salida del bosque, al collado de Elorra, de libro, desde el cual ya disfrutamos de unas vistas preciosas entre un velo blanco. Aprovechamos la parada para comer algo de frutos secos.
Continuamos por una senda jalonada de vegetación arbórea, a través de la cual, los rayos de sol se entrecruzan con las ramas y la niebla, generando un juego de luces que, seguramente, tardaremos en olvidar.
Ya en las Campas de Urbía, vemos la ermita y pasamos a su interior a hacer una visita a la virgen.
Debemos seguir hasta la Majada de Arbelar, donde podemos encargar el queso y recogerlo a la vuelta. Aquí tomamos el desvío hacia Aitzkorri. La pendiente se torna dura y explosiva. Hay que pasar junto a una veleta… es la referencia que confirma nuestro rumbo.
Una vez observemos el Vértice Geodésico, sabremos que este pico es Aketegi. Por la entretenida arista, y hacia la izquierda, según se sube, arribaremos a Aitxuri. Estamos en el punto culminante de Euskadi. ¿No es maravilloso? La cresta es sencillamente alucinante. Afilada, vertical, disfrutona, aérea…
Una vez encumbradas estas dos elevaciones, retomamos la senda y nos dirigimos a la cima que da nombre a la montaña: Aizkorri.
Es una ascensión recomendable para zapatillas, pues los caminos son muy buenos.

Imprescindible prismático, pues veremos San Lorenzo (techo riojano), Moncayo (techo soriano y zaragozano), Gorbea (techo vizcaíno y alavense)… el Pirineo Navarro…

Ascendiendo entre hayas.
Entrando en la Campa de Urbía
Campa de Urbía.
Majada de Arbelar.
San Lorenzo al fondo... muy al fondo.
Entre Aketegi y Aitxuri
¡Por fin!  Techo de Euskadi.
Celebramos Aitxuri, con Aketegi justo detrás y Aitzkorri al fondo.



Cima de Aketegi.
Aketegi y Aitxuri.


Cima de Aitzkorri, cortando leña...

Alguien reivindica Navarra como territorio vasco, con un jeroglífico.


Aquí compramos el queso Idiazabal.


Santuario de Arantzazu.