sábado, 3 de septiembre de 2011


DESCENSO DEL RÍO SELLA

Agua que no corre, acabara podrida,
y ya no lo pienso; me voy de cabeza
hacia el mar abierto.
El agua estancada termina siempre podrida...

Esta letra pertenece a la canción “Los buenos momentos”, del grupo  de Vitoria S.A., siglas de Soziedad Alkohólika. Grupo de Thrash metal con toques hardcore punk de finales de los 80, y aún en activo con letras incendiarias y muy críticas con todas las injusticias de esta, nuestra sociedad.
El agua del rio Sella, corre, si que corre, y abundante para estar a finales de julio, pero es tanta la afluencia/influencia de seres humanos por estas tierras que es inevitable navegar por esta agua sin dejar de percibir, a veces, cierto tufillo en su cauce…

Desde la asturiana población de Arriondas tenemos la posibilidad de acudir a una de las muchas empresas de turismo activo que se dedican a ofrecer el servicio de bajada del río Sella, disponiendo de embarcaciones tipo kayak individuales o dobles, según sea nuestra preferencia. Este es uno de los negocios más rentables en esta temporada, ¡menos mal que no  han llegado aquí los chinos!, todos los días bajan y bajan turistas río abajo, desde niños hasta abuelos…

Aunque, es un río corto que pasa por las provincias de León y Asturias, para desembocar en el mar Cantábrico, la celebración  del descenso internacional de piraguas es lo que le da aliento a estas dos localidades, la de Arriondas y Ribadesella, concentrando cientos de piraguas en sus aguas y culminando con una gran fiesta, este año se celebraba la 75 edición, tuvo sus inicios allá por  el año 1932.
Nos montamos en nuestros kayaks auto-vaciables y fuimos río abajo, como toda navegación por río hay tramos que lleva más corriente que otros y sus saltos son más o menos llamativos pero en verdad es lo que le da un poco de vidilla al descenso, estas variaciones del lecho del río es lo que a veces te puede hacer volcar, que fue lo que le paso a un padre que llevaba dos niños en la canoa. De esta forma nos vimos envuelto en un pequeño rescate, mientras el padre intentaba subirse y buscar todos los utensilios desperdigados por el agua Fran tenía que calmar a los niños del pánico que les entró. La segunda fase vino cuando los niños ya no querían seguir navegando… lógico… pero ya no se puede retroceder, los pequeños rápidos  te lo impiden..

A lo largo del recorrido hay multitud de chiringuitos donde puedes desembarcar tomar un aperitivo, está todo controlado para el turismo… y también bien pagado..
Para sacarle el máximo de provecho al río hay un acuerdo entre empresas y pescadores y a partir de las seis de la tarde ya no se puede navegar por el río y los aficionados a la pesca pueden pescar sus ricos salmones.

Seguimos nuestra dirección río abajo y vamos pasando por diferentes puentes, aunque  la mañana no estaba muy espléndida, algo típico aquí, una vez pasado los cinco puentes, y como siempre hay gente que se salta las reglas, algún que otro pescador lanzaban sus cañas al río.

Cuando llevamos un recorrido de 15 kms desembarcamos en una de las dos salidas que tiene cada empresa para hacerlo y donde vienen a recogerte con un coche para devolverte a tu lugar de inicio.

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