jueves, 9 de agosto de 2012


Torre de Horcados Rojos (2506m)

El 13 del mes de Augustus Caesar de 1961, fue inaugurada por un grupo de montañeros, con champán, (como el origen de los materiales empleados estipulaba), y bendecida por un sacerdote como todo lo que se hacía en España por aquella época, un refugio de montaña construido con piezas de desguace del portaviones americano de la 2ª contienda, “El Palau”, que se encontraba en la ría del Nervión para su desmontaje.
La idea fue de Conrado Santíes Doménech, que adquirió una de las cúpulas de defensa antiaérea, literas, puertas… de la nave a desmantelar.
El refugio, una vez terminado, y habiendo sido porteado los elementos más pesados con tracción de sangre, fue bautizado, en honor del nombre de la hija de Conrado, como Cabaña Verónica, y se emplaza a 2325m de altitud cerca del Pico Tesorero (2570m) y la torre que da nombre a este post.
La noche fue bastante fría en Fuente Dé, de hecho tuvimos que tirar de sacos gruesos para dormir, y por la mañana todo estaba despejado, aunque había llovido hasta bien entrada la madrugada. Isabel amaneció con un intenso dolor de garganta y decidió, tras el desayuno, que seguiría durmiendo para recuperarse, así que hice la mochila, y partí en solitario hacia nuestro objetivo.


El camino comienza por el mismo sendero que sube a los Tornos de Liordes, pero en la primera curva de 180º a la izquierda, hoy tocaba seguir recto, haciendo caso omiso a una señal de camino equivocado del PR. Este tramo de camino es bastante escarpado y aéreo, de hecho, se lo conoce como “kilómetro vertical”, y es la opción más montañera para hacer nuestra excursión de hoy, la otra opción, menos montañera y más cómoda, es salvar más de 800m de desnivel en 4 minutos con la ayuda del teleférico, inaugurado oficialmente el 12 de septiembre de  1966 con la presencia del dictador, aunque funcionaba desde el 21 de agosto.


A menos de la mitad del recorrido nos encontramos una antigua mina de blenda, abandonada, donde la compañía Vieja Montañesa instaló el primer cable, sobre 1903,  con objeto de hacer llegar el mineral extraído a Fuente Dé, y de aquí a Espinama.
Tras pasar la mina, nos encontramos con el tramo más inclinado del camino… es verdaderamente horrible el esfuerzo que hay que llevar a cabo para hacer este paso… ¡con razón la gente sube en el cable!... pero no veremos el nacimiento del río y la cascada de agua si optamos por la ayuda mecánica… hay que motivarse de alguna manera…


Al llegar a la estación de El Cable, no podemos dejar de sorprendernos por 2 motivos: primero por la grandiosidad del enorme valle que se abre al Norte ante nosotros: Hoyos de Lloroza, presidido por el Pico San Carlos al NO, La Padierna al W (ayer la vimos desde la vertiente opuesta),  Peña Olvidada y Peña Vieja al N… y cerrando el paisaje al fondo, La Torre de los Horcados Rojos, El Tesorero, y con los prismáticos ya diviso mi objetivo: la cúpula plateada del pequeño refugio en el cual vivió el guarda Mariano tantos años.


El otro motivo de sorpresa es ver a las mujeres en falda y con zapatos de tacón (no todas) en la montaña, y a 1834m.
Se toma el carril, rumbo N, y en 1 km aproximadamente, tomamos el desvío de la izquierda, que nos lleva a la mítica curva conocida como La Vueltona.


Sigo ascendiendo, y se abre ante mi otro hoyo: Sin Tierra, en el que se depositan todos los materiales caídos de Peña Vieja (2613m). Sin duda estoy atravesando los lugares más bellos de Picos… corroboro


el comentario de ayer: esta zona es, posiblemente, “la mejor cerveza del mundo”, digo…, la más espectacular de la península ibérica… en que estaría pensando yo… creo que el sol y la pérdida de líquido me están jugando una mala pasada, pero sólo quedan unos zig-zags y llegaré a Cabaña Verónica, donde podré comer algo.


Ciertamente, sobre las 13 horas arribo a tan emblemático lugar, y después de hablar con el guarda un rato, me retiro a mis aposentos para rendir homenaje gastronómico a base de viandas de mochila y agua cántabra, acompañado por otra Chova que esperaba sin éxito a que yo le proporcionase algo de comida (búsquese usted la vida, que para ello posee dos lindas alas negras, que yo me tengo que recorrer todo este paisaje a golpe de bota y manejo tanta hambre, que me voy a comer hasta las migas)… un café con leche preparado por el señor que guarda tan curioso vivac y a pesar de que la niebla amenaza con cerrarlo todo, decido seguir ascendiendo e intentar La Torre que se alzaba hace unos instantes sobre mi cabeza.


Hasta el collado de Horcados Rojos no tiene pérdida el camino, y al llegar, me emociono plenamente al contemplar la cara Sur del Naranjo de Bulnes… la niebla se cierra por momentos y al rato vuelve a abrirse… el camino que sube a la Torre, está a veces desdibujado, y pierdo su rastro metiéndome en un diedro… trepo con ayuda de las manos y vuelvo a encontrar el sendero… la subida es muy romántica… piedra, piedra y nada más que piedra… un paraíso para los amantes del rocanrol… son las dos connotaciones de la palabra roquero, ¿no?


La caliza es espectacular, y las agujas son espeluznantes…el terreno tiene una verticalidad absoluta, no apto para sensaciones de vértigo o para posibles errores de pérdida de adherencia momentánea… este no es lugar para jugársela.


Al llegar a la cumbre, estuve solo un buen rato, degustando el paisaje que iba y venía, envuelto en nubes, a merced del viento. Desde aquí se comprende como a lo largo de los años, en estas montañas, se han batallado grandes gestas deportivas batiéndose el cobre a mano descubierta contra la roca viva una gran multitud de escaladores… I can breathe and touch and sing and feel, I´m Alive… I´m a man!. Don Fardon nos regala este pedazo de canción con una alegría que también saben transmitir Corizonas, cuando, en directo, revientan salas haciendo esta versión.


Si señor… esa sensación de estar vivo se multiplica cuando se alcanza una cima en Picos… aunque sólo sea caminando.


Sólo me queda denunciar la cantidad de basura que se tira al vacío desde la estación superior del teleférico, y que no pueden ver los turistas desde arriba… pero los que subimos a pie, nos tenemos que tragar un montón de mierda, desde envases hasta materiales de obra (escombros, sanitarios, tubos…). Parece mentira que la normativa del parque Nacional permita esto, o que la guardería del mismo, haga como el que no sabe que esto sucede… a ver si nos vamos a declarar Parque Nacional solo de cara a la galería y luego… a ensuciar que es gratis.


Datos Técnicos:

Localización: Parque Nacional de los Picos de Europa
Población: Camaleño, Comarca de Liébana (Cantabria)
Altitud máxima: 2506m
Distancia recorrida: 20kms
Desnivel: 1900m
Tipo de trazado: Lineal
Clima: Media-alta montaña

5 comentarios:

  1. Preciosa la zona y el vídeo con la música adecuada. Conocí tu blog ya que dejaste el enlace en el Blog del senderista loco. Es agradable ver cuantos tenemos esta afición y el afán por dar a conocer nuestras montañas.
    Un saludo.

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  2. Gracias Salvador por tus comentarios... siempre es de agradecer que los lectores dejen huella, si no, parece que este sitio no existe, porque lo importante del blog, es estar estando... virtualmente hablando.
    Salud.

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  3. Fran ... lo has hecho como los campeones ... ;-) a pie. Hace bastantes años anduve por allí y aun recuerdo en el refugio Verónica como compartimos noche con dos holandeses ... uno tan grande que no cabía en las literas (realmente nichos ;-) ) ... y al final se puso a dormir debajo de la mesa que era el único sitio donde había espacio para una persona de casi dos metros.
    También recuerdo como Mariano me preguntó .... ¿y a estos cuanto les cobro por unos fideos y una tortilla? ... me lo preguntó en broma porque el precio fue alto (para mi fue precio de español pobre ;-) ).
    Enhorabuena por tu periplo estival ;-)

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  4. Si, si... como los campeones: ¡vaya cuestón!
    Ahora la Cabaña la cuida otra persona, de Valladolid, pero no es como Mariano que prácticamente vivía allí, retirado del mundo. Es más, ahora incluso le ayuda un colega y se van turnando... es que tiene que gustar mucho vivir perenne ahí arriba, sobre todo por lo hostil del invierno de Picos.
    Por cierto, ¡que cantidad de gente por allí arriba!.
    Me impresionó como desde el Curavacas, se ve la Verónica...
    Salud Carlos...

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  5. Fran:
    El año pasado estuve por esa zona pero mi familia no me dejó hacer esa ruta porque hacía mucho calor (iba con mi mujer y mis hijos). Ahora veo lo que me perdí. Voy a poner un enlace de este blog en el mío. Si no quieres que lo haga ya sabes donde localizarme y tal como me lo digas lo quito. Un saludo.

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