lunes, 17 de enero de 2011

SIERRA DE LA PLATA– Asentamiento de la Silla del Papa


“Ay el día que yo me vaya, que ni me quemen ni me entierren. Ay el día que yo me vaya, ay que me echen a los buitres. Ay pa volar libre por el aire…” en el disco “Canciones de mesa camilla” del sanroqueño Chico Ocaña podemos escuchar estos bellos versos en sus “Alegrías sin sal”, y si vas muy cerquita de Tarifa, en la Sierra de la Plata, puedes ver y sentir el silencioso y romántico vuelo del Buitre Leonado mientras ves romper las olas a 400m por debajo de tus pies, en la ensenada de Bolonia y por encima del faro de Camarinal.

Vista del monte Caraminal
Para iniciar nuestra ruta nos dirigimos hacia Bolonia (Cádiz) dentro del Parque Natural del Estrecho y vamos hacia el conjunto arqueológico de Baelo Claudia, dejando la entrada a este a nuestra izquierda y continuando casi hasta la entrada a las instalaciones militares del monte Camarinal. Desde aquí caminamos por la pista asfaltada en la que está indicada una zona de escalada en bloque y llegamos a la Cueva del Moro; una vez que disfrutamos de las vista desde el mirador, de toda la ensenada de Bolonia, el monte Caraminal repoblado de pino piñonero, al frente el cerro de San Bartolomé (con sus 444ms de altura sirve para practicar la escalada deportiva en sus rocosas paredes), la hermosa duna de Bolonia declarada Monumento Natural tanto por sus valores naturales como paisajísticos y, ¡cómo no¡, el yacimiento de Baelo Claudia.

Vista general de toda la ensenada de Bolonia
Comenzamos a trepar por el escarpe rocoso de unos 40 ms de altura y que nos lleva a la cueva del Moro; se trata de un abrigo y se ha formado por la erosión eólica y corrosión, característica de las areniscas silíceas de las sierras del campo de Gibraltar, los relieves de estas formaciones afloran en la zona del SE de la provincia.

Cueva del Moro
Tanto su litología, como estructura, clima y vegetación le condicionan un tipo de relieve de montaña, de características bien distintas a las de las sierras calcáreas del NE de la provincia, con pendientes más suaves y homogéneas, su desarrollo edáfico y sobre una buena cobertera vegetal muy bien desarrollada, debido en parte a la gran humedad ambiental existente en la zona, no sólo por la alta pluviosidad, sino también por su proximidad al Estrecho, de forma tal que acoge la nubosidad tanto del Atlántico como del Mediterráneo.
Todas estas características hacen que por toda la sierra de la Plata y Blanquilla, en sus rocas calizas y areniscas se formen cavidades y abrigos propicios para el hábitat de sociedades cazadoras recolectoras.
La presencia de conjuntos paleolíticos y postpaleolíticos en la zona está documenta en la provincia de Cádiz desde [La Motilla, Ubrique/Cortes de la Frontera hasta Moro- Tarifa, Gibraltar]. En sus inicios fueron dadas a conocer por J. Cabré y Hernández Pacheco en 1914 y posteriormente H. Breuil y Burkit en 1929. Posteriormente el número de cavidades y de estudios han ido dando su luz en estudios de divulgación y científicos.
En 1994, Lothar Bergmann, descubrió la cueva del Moro, era espeleólogo, naturalista, pacifista y sobre todo un defensor y promotor de nuestro Patrimonio Histórico y Arqueológico. Fue el que acuñó el término de ARTE SUREÑO a toda la franja sur, que engloba a más de cien cavidades descubierta.

Lothar Bergmann in memoriam

En 1995 comunicó a la Consejería su hallazgo y bajo la dirección de los arqueólogos paleolitistas M. Más y S. Ripoll se realizaron los primeros estudios de la cueva.
Pero la cueva quedó sin protección y sufrió muchos deterioros por los excursionistas, Lhotar, ante la pasividad de las administraciones se encerró en la cueva como señal de protesta por el abandono y por el poco interés que la administración mostraba por el Patrimonio Histórico.

Équido Nº 2.
Équido nº 2
Los estudios que se habían realizado sólo quedaron en una publicación más en una revista de estudios científicos, pero no se llegó hacer nada más. Lhotar ante esta apatía siguió estudiando la cueva, llegando a realizar nuevos descubrimientos y también realizó el levantamiento topográfico de la misma. Se llegó a descubrir figuras naturalistas grabados en las paredes de los pisos inferiores. Pero la administración sólo se hizo eco de su difusión sensacionalista-política en la prensa, sin tomar medidas contundentes respecto de su protección y puesta en valor.

Équido Nº 1 (yegua preñada).
Équido (yegua preñada)
Lhotar siguió con su lucha de protesta y descubriendo nuevos yacimientos en la zona. Ante multitud de denuncias por todas las vías posibles, la Consejera de Cultura del momento Carmen Calvo fue la que tramitó con carácter de urgencia la protección de la cueva de las devastaciones sufridas. Para Lothar, “la Cueva del Moro (Tarifa) pertenece al conjunto del ARTE SUREÑO que se encuentra en el sur de Andalucía y representa el santuario paleolítico más meridional del continente europeo. En su interior se encuentran grabados de caballos, junto con otros signos y pinturas rupestres de color rojo. Las figuras paleolíticas tienen una edad de unos 20.000 años (Paleolítico Superior, Solutrense).”
Explorar panel principal de la Cueva del Moro.
Ciervo nº 2
La cueva consta de dos paneles bien definidos correspondiendo a dos momentos culturales diferentes uno a los inicios del solutrense y otro a final de dicho período, y consta de una yegua preñada y 6 protomos de équidos, ciervo y vencejo moro. Todos los grabados están asociados alrededor de una formación natural que se iguala a la cabeza de un caballo en alto relieve.

Los grabados del panel principal.
Panel con los grabados de la cueva, équidos, ciervo y vencejo
Una vez bajamos de la cueva del Moro seguimos por la misma pista asfaltada que transcurre por un bosque de alcornoques que nos lleva hasta la primera torre de antenas del SIVE. Aquí encontramos un hito a la derecha y nos adentramos entre los arbustos y encontramos el sendero que nos lleva a un bosque muerto de alcornoques y eucaliptos, que está en proceso de recuperación de los últimos incendios sufridos en la zona.

Bosque quemado en los últimos incendios.
Después de caminar por un precioso y angosto sendero llegamos a la cima de la Sierra de la Plata (457ms), poblada de repetidores de telefonía, televisores… y donde se encuentra el yacimiento de la Silla del Papa, según las últimas excavaciones realizadas en la zona (2007), el asentamiento tuvo en un principio un carácter defensivo donde se mezclan elementos púnicos e indígenas.

Sendero que te lleva a la Silla del Papa
Y donde posteriormente fue ocupado por culturas posteriores como así lo atestigua la presencia de un oppidum turdetano. Pero pudo ser también el primer Bailo prerromano (es decir el primer emplazamiento prerromano en la zona).


Como el día estaba claro desde la cumbre se podía divisar toda la ensenada de Bolonia con la bahía de Tánger, todo el litoral de Zahara de los Atunes y el valle del río Almodóvar, el cabo de Trafalgar y al sur el Djebel Moussa y con estas panorámicas degustamos muestro exquisito almuerzo.

Cumbre de la sierra de la Plata
Cuando nos disponíamos a bajar nos encontramos con S. Ramos y su familia (una persona totalmente concienciada con el medio ambiente), después de unas charlas arqueológicas, del lugar, nos dispusimos a efectuar la bajada que la realizamos ya por la pista que te conduce a la cima de la Sierra de la Plata y por el rancho del Helechar.
En la bajada los Buitres nos acompañan en sus diferentes planeos pero no buscando nuestros cadáveres sino disfrutando del vuelo entres los riscos. Confiemos que Lothar siga también volando por esta zona de la que siempre se sintió cautivado y enamorado. 

Ficha Técnica:

Localización: Parque Natural del Estrecho
Población: Bolonia (Tarifa)
Altitud: 450 ms
Distancia: 15,45 Km
Desnivel: 586 ms
Dificultad: Media
Trazado: Circular




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